El champú debe elegirse según las necesidades del cuero cabelludo, no según el estado de las puntas. Piensa en el champú como un "cuidado de la piel" para la cabeza; si las raíces no están sanas y equilibradas, tu cabello nunca brillará con todo su potencial.
El error común que daña tu cabello
Si tienes las puntas secas pero el cuero cabelludo graso y compras un champú para cabello seco, solo saturarás tu cuero cabelludo de grasa, lo que provocará pesadez o caída del cabello. La hidratación de la fibra capilar (de medios a puntas) es responsabilidad de los acondicionadores y mascarillas, no del champú.
La prueba de diagnóstico rápido (Pruébela hoy)
Para descubrir cuál es tu verdadero tipo de cuero cabelludo, realiza esta prueba de 48 horas:
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Lávate el cabello con un champú neutro y no apliques ningún producto de peinado en las raíces.
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Espere dos días.
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La prueba del tacto: Pase firmemente las yemas de los dedos sobre la parte superior de la cabeza (la coronilla) y observe:
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Si tus dedos brillan y se sienten grasosos: Tu cuero cabelludo es graso . Necesitas fórmulas purificantes y ligeras.
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Si tienes los dedos secos y sientes picazón o ves pequeñas escamas: Tu cuero cabelludo está seco . Necesitas fórmulas hidratantes y calmantes.
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Si tus dedos están limpios y tu cabello se siente cómodo: Tienes un cuero cabelludo normal . Busca el equilibrio para mantenerlo así.
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Consejo del experto: Realiza siempre dos lavados. El primero elimina la suciedad y la contaminación; el segundo permite que los ingredientes activos orgánicos de nuestros productos penetren y cuiden tu piel.
