-
Exfoliación previa: Se recomienda realizar una exfoliación suave de 24 a 48 horas antes del tratamiento. Esto ayuda a eliminar las células muertas de la piel y los vellos encarnados, lo que aumenta la eficacia del proceso de extracción.
-
Longitud óptima del vello: Para obtener los mejores resultados, el vello debe tener entre 5 mm y 1 cm de largo. Si el vello es demasiado corto, la cera podría no sujetarse correctamente; si es demasiado largo, el proceso puede causar molestias innecesarias.
-
Piel limpia y seca: La piel debe estar completamente limpia y libre de residuos. Se debe evitar el uso de cremas, aceites o lociones el día de la depilación, ya que estos productos crean una barrera que impide que la cera se adhiera a la piel.
-
Evite la exposición al sol: Es fundamental evitar la luz solar directa y las camas solares durante al menos 24 horas antes de la cita. La piel irritada o sensible al calor aumenta el riesgo de hematomas o hematomas durante el tratamiento.
-
Hidratación en los días previos: Mantener la piel bien hidratada los días previos a la cita mejora su elasticidad. Sin embargo, se reitera que el día del tratamiento, la piel debe permanecer seca y libre de productos hidratantes.
Cuidados previos a la depilación: cómo preparar la piel
Ana Madrid
